martes, 24 de noviembre de 2009

Las cosas que no debería haber hecho

Solo en aquel rincón, no sabía por que se encontraba allí, pero tampoco sentía que debía estar en otro lugar, sus ideas estaban desacomodadas. Sí, realmente había jodido su cabeza, su vida, su futuro…
A veces comenzaba a caminar, sin rumbo alguno, y sin siquiera pararse, deambulaba dentro de su mente, buscaba respuestas, respuestas que nunca aparecían, que se le escapaban como lo hacía todo lo que él buscaba. A veces dudaba de estar en un lugar real, sentía que todo era una invención, como si se encontrara dentro de un film, claro, eso no podía haber sido cierto, nunca entendería por que había cometido tal aberración. Y sus últimas palabras retumbaban en su cabeza como pasos de gigante, y su cara sin expresión quedaría grabada en sus globos oculares durante toda su vida. Sentía ganas de lanzarse por el primer acantilado que encontrara, de clavarse la primera daga que tuviese a mano, malditos rajes sicóticos, siempre habían desacomodado por completo su vida.
Quería verla, abrazarla, sentirla de nuevo, pero eso sería imposible, a menos que de un encuentro paranormal se tratase. Aún podía sentir su piel fría rozando su cara, aún lo torturaba su constante recuerdo, y dudaba que algún día lo dejase de hacer. Por qué le había hecho eso? Simplemente no soportaba su vida después de aquel suceso, el reloj parecía jamás moverse, quizá fuere porque sus horas se habían agotado hacía ya más tiempo del que el recordaba.
Esas cuatro paredes se habían convertido en una prisión para él y su alma, las cuales estaban más muertas de lo que habían estado durante toda su vida. Pero no, no se daba por vencido, tenía que hallar una solución para aquella locura, debía escaparse de una vez, huir lejos de aquel arrumbamiento que era su inconciente, enterrar ese pasado conflictivo y aterrador que le había tocado, en parte por suerte y en parte por elección propia, pero los días pasaban, y el rincón seguía sin tener cambio alguno, sería su final? Realmente ya no le interesaba, estaba convertido en un ente más dentro de aquel edificio viejo y sin vida, rodeado por esas paredes acolchonadas a las que tanto odio les había tomado. Una voz lo llamaba, era hora de sus calmantes diarios, y todo volvería a estar “tranquilo” nuevamente…


Bueno, no es mi preferido, pero tenía ganas de volver a los mini-cuentos, un saludo a mi infinidad de lectores(? jajaj.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola si, soy nacho y tenia una duda.....
nah, posta lo q me habias dicho, no se entiende bien por q esta tan mal el personaje

choooni dijo...

jajaj
bobo:P

Camilita dijo...

Un abrazo !

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